martes, 24 de noviembre de 2009

La proxima Vendimia podría presentar bajas

Los eventos climáticos adversos registrados en los últimos días (fuertes vientos Zonda y fríos extremos con heladas), podrían provocar una merma considerable en la producción de la próxima cosecha. Los vientos Zonda en época de prefloración o floración deshidratan un porcentaje de las flores de los racimos, impidiendo su fecundación. Por otro lado, las bajas temperaturas registradas desde el 7 al 11 de noviembre pasado, cercanas a 0º centígrados, generaron daños visibles en algunos viñedos mendocinos de San Rafael, General Alvear, en las zonas más frías del Valle de Uco y Luján de Cuyo. La misma situación se vivió en algunas regiones vitivinícolas del sur del país.


Pero atención, el asunto no terminó allí, puesto que todos los viñedos en donde la temperatura bajó de los dos grados y medio centígrados positivos (+ 2,5 ºC), pueden sufrir una merma importante en sus producciones durante la próxima cosecha aunque no hayan manifestado daños visibles.


Es habitual escuchar a los viejos viticultores, hombres de campo expertos en observar la naturaleza, decir que después de que la viña recibe mucho frío en floración “no va a venir buen cuaje”. El cuaje es el proceso de fecundación de las flores, por medio del cual se transforman en granos de uva. Cuando hay problemas de cuaje, los racimos tienen menos granos o “bayas” y por lo tanto, pesan menos.


Esta apreciación empírica de los viejos viticultores es totalmente cierta. Está respaldada por amplios estudios de Fisiología Vegetal en todo el mundo y también por experimentación local por parte de nuestros expertos en el tema.


A estos fríos en flor, debemos agregar los sufridos por los viñedos de las zonas mencionadas, a mediados de octubre, cuando la viña estaba brotando. Esto también desencadena procesos fisiológicos que provocan una disminución de la cantidad de flores por racimo.


Esta situación de merma provocada por los mismos factores climáticos ya la sufrimos durante las cosechas 2003 y 2008. Allí, el fenómeno fue muy estudiado por los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola en conjunto con la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo y el INTA. Se registró que las mermas oscilaron entre 10 y el 50 %, sobre todo en Malbec, Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Pinot Noir.


En base a todo lo dicho y a la experiencia local adquirida, puedo concluir en que hay una alta probabilidad de tener una menor producción por falta de granos o “bayas” en los racimos, lo cual va a determinar menor peso de los mismos. Esta posible merma podría disminuir la cantidad, pero no afectaría la calidad, siempre y cuando se ajusten las prácticas de manejo de los viñedos a la situación del año en curso.


Fuente: Diario Los Andes


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