jueves, 10 de septiembre de 2009

VINO Y ACEITE DE CIENCIAS AGRARIAS PREMIADOS EN CONCURSOS INTERNACIONALES

El vino “Temple Agrario Malbec Roble 2007” recibió la Medalla de Oro en el 6° Concurso Internacional de Vinos y Licores “Vinus 2009”.

El aceite de oliva "Arauco Tardío Extra Virgen", por su parte, fue distinguido con la Medalla Prestigio Oro en el III Concurso Internacional de Aceites de Oliva “Olivinus 2009”.

Ambos concursos se llevaron a cabo en el Hotel Diplomatic de Mendoza entre el 25 y 28 de agosto pasado. Los vinos de Argentina obtuvieron una importante cantidad de Doble Medallas de Oro, Medallas de Oro y Medallas de Plata. También fueron premiados vinos de Brasil, Israel, Italia, Chile, Hungría, España y Francia.

Las autoridades de la Facultad hicieron llegar sus felicitaciones muy especialmente a los "hacedores" de esos productos, “que con esmero y dedicación intervienen en toda la cadena productiva, desde el cultivo de nuestros frutos, pasando por su elaboración, promoción y venta”.

Por: Lic Gabriela Siufi

jueves, 3 de septiembre de 2009

LA RIVERA DEL DUERO, VINOS E HISTORIA


La comarca Española Ribera del Duero está situada en la cuenca del río Duero, al sur de la provincia de Burgos (Castilla y León), en el partido judicial de Aranda.

Esta comarca produce vinos de gran calidad bajo la Denominación de Origen Ribera del Duero, que se extiende a municipios de las provincias de Soria, Segovia, Valladolid y Burgos. La sede del Consejo Regulador se encuentra en Roa.

Cuando hablamos de esta D.O., debemos saber que existen muchas localidades que con el buen hacer, trabajo y aporte de su gente, han contribuido a que los vinos de esta comarca hayan alcanzado el merecido prestigio con el que cuentan, esta región esta conformada por las localidades de Alcubilla del Marqués, Atauta, Aranda, Fuentespina, Gumiel de Izán, Quintana del Pidio, Sotillo de la Ribera, Peñafiel, Curiel y Pesquera, este ultimo municipio es el paraíso de las bodegas, en las que se elaboran los mejores vinos de la D.O, vinos que gozan de un reconocido prestigio, tanto a nivel nacional como internacional. Sus caldos se encuentran en las cartas de vino de los mejores restaurantes, hoteles y paradores.

Como en tantas otras ocasiones, la historia de los vinos de La Ribera del Duero guarda relación con los asentamientos de monjes en la zona. Tras largas guerras entre los musulmanes del sur y los cristianos del norte, los campos de batalla dieron lugar a mansos paisajes casi desérticos donde algunas congregaciones procedentes de Francia como los cluniacenses (procedentes de Borgoña) o los cistercienses, asentaron sus vidas y sus costumbres vinícolas. Todo ello tiene lugar entre los siglos XI y XIII, donde ya se tiene constancia de la proliferación de bodegas en todo el área de la Ribera del Duero.

Tras un largo periodo donde los vinos de la región no eran más que considerados vinos de mesa sin el menor renombre, comienzan los cambios en la vinificación y en las mezclas. A mediados del Siglo XIX, en la localidad de Valbuena, las Bodegas Vega Sicilia inician un largo camino de modernización, sin descuidar los usos tradicionales, que da lugar a unos vinos muy heterodoxos y atrevidos, que hasta hace poco no han tenido el reconocimiento que merecen.

En la actualidad, muchas bodegas se suman a una larga lista de cultivadores que elaboran sus suaves vinos con esmero y prudencia, hasta ser considerados, los vinos de la Ribera del Duero, unos de los mejores vinos del mundo.

Pedir un vino de la Ribera del Duero, en el cualquiera de las antiguas tabernas del casco viejo de la capital vallisoletana es una experiencia que nos abrumará si a nuestra copa le arriman un plato de lechazo (cría de la oveja que se sacrifica a los 25-30 días de vida con un peso vivo de 10-12 kilogramos bien horneado). El maridaje de estos vinos es universal, pudiendo acompañar toda clase de platos del país. Sus tintos son ideales para acompañar carnes rojas, caza y quesos potentes.

La complejidad y el equilibrio de los vinos de la Ribera del Duero se deben, en buena parte a un clima fresco de tipo continental, con escasas precipitaciones que no superan los 500 mm anuales y que caen en las estaciones de otoño y primavera. Con más de 2.200 horas de sol al año, las variedades que se cultivan en la Ribera del Duero logran alcanzar un nivel óptimo de polifenoles que permiten su posterior madurez en barrica y botella.

La Ribera del Duero cuenta con unos suelos pobres, con escasez de hierro y abundancia de caliza, estos suelos se enmarcan en el seno de las provincias de Valladolid, Segovia, Burgos y Soria. Desde Olivares de Duero hasta Quintanilla de Enésimo, el Duero transcurre dando lugar a estas tierras de aspecto yermo, capaces de alumbrar uno de los mejores vinos del mundo a pesar de su apariencia.

En esta importante zona vitivinícola de España podemos encontrar diferentes varietales que darán origen a sus famosos vinos, pero la variedad tempranillo es la reina de los viñedos de esta productiva Denominación de Origen.

Es habitual que se encuentren vinos elaborados con otras cepas como la Garnacha e incluso Cabernet Sauvignon apara amparar el envejecimiento de los vinos de crianza y grandes reservas.

También se están introduciendo la malbec y la merlot, que han demostrado una buena adaptación al terreno, buen rendimiento y la posibilidad de suavizar los ya de por si mansos vinos de la Ribera del Duero.

A pesar de lo dicho, la humilde uva de tempranillo es, por si sola, capaz de alumbrar vinos de una calidad extrema. Quizá por ello, los viticultores de la zona la emplean en el 60 % de su producción.

Esta uva sorprendió, por su capacidad para la elaboración de vinos destinados a envejecer, a los propios franceses que se acercaron a comprar vinos ante la carencia propiciada por la epidemia de filoxera.

A continuación describimos las uvas autorizadas en La Ribera del Duero, de acuerdo con las directrices marcadas por la Denominación de Origen:
• Tempranillo.
• Cabernet Sauvignon.
• Garnacha tinta.
• Merlot.
• Malbec.
• Albillo.

Todas estas variables, consiguen que los vinos jóvenes de la Ribera del Duero alcancen una tonalidad púrpura muy intensa. Los tonos picota y cereza madura se pueden encontrar en vinos de ligera crianza. Cuando ésta es más acusada, se dan lugar en el vino tonos teja y ladrillo característicos de la DO.

Los aromas que presentan estos vinos son los característicos de la variedad tempranillo, matizados por la presencia de otras variedades mezcladas en las diferentes añadas. Se trata de vinos frutados, con aromas a frutas silvestres, a fresas, a grosellas.

Otras notas como las de café, madera, café, cacao o frutos secos están presentes en vinos de una maduración más prolongada.

Los vinos de La Ribera del Duero

• Ribera del Duero rosado: Los vinos rosados de La Ribera del Duero se obtienen mediante la fermentación sin hollejos de uva tinta. Estamos ante vinos festivos, de tonos violáceos muy sutiles. Si acidez es equilibrada y su sabor muy afrutado con tonos de frutas frescas y carnosas.

• Ribera el Duero tinto. Los vinos tintos de La Ribera del Duero no admiten más comentario que probarlos. En sus diferentes variedades, todos ellos son una garantía de aroma, sabor y color.
-Ribera del Duero joven. Se trata de vinos que no han estado en barrica, o lo han hecho por un periodo inferior al año.
-Ribera el Duero crianza. Estos vinos han permanecido en barrica durante 12 meses.
-Ribera el Duero reserva. Los vinos de reserva de La Ribera del Duero deben pasar en barrica un mínimo de 12 meses. Luego vendrá el envejecimiento en botella hasta completar un total de 36 meses de envejecimiento.
-Ribera del Duero gran reserva. Estos vinos tan afinados y bien estructurados lo son merced a los 60 meses de envejecimiento, de los que 24 pasará en barrica y 36 en botella.

Una cata de vinos tintos de La Ribera del Duero produce un verdadero gozo para nuestros sentidos.

Su paleta de colorido va desde los violetas más sutiles hasta los tonos frambuesa. En los vinos envejecidos se combina un cuerpo bien estructurado con la suavidad del trago.

Es posible que el éxito de los vinos de La Ribera del Duero se deba a la perfecta adaptación de toda la tradición de esta zona vinícola española a los aromas y sabores del gusto actual.

Según el Consejo Superior de las Denominaciones de Origen, las mejores añadas de los vinos de La Ribera del Duero han sido las siguientes: 1995, 1996, 1999, 2001 y 2004. Todas estas cosechas han sido calificadas como "excelentes".

Por su parte, los años 1991, 1994, 1998, 2000, 2002, 2003, 2005 y 2007 han sido calificadas como "muy buenos" para esta Denominación de Origen.

Los vinos de La Ribera del Duero son la demostración palpable de que las cosas bien hechas pueden tener una amplia difusión sin perder su esencia. Bien es verdad que algunas marcas han "forzado la máquina" hasta conseguir un vino de "moda". El aumento en la producción al que se ven abocados los bodegueros en este caso va en detrimento de la calidad de la uva y del cuidado estricto en los procesos.


Bibliografía: Web Vino y mas Vino


martes, 1 de septiembre de 2009

LAS BOTELLAS DUERMEN, EL VINO EVOLUCIONA

Luego del proceso de elaboración de un vino, existe una etapa clave denominada ESTIBA EN BOTELLA.

La mayor parte de los vinos de calidad pasan algún tiempo en botella antes de salir al mercado, esta etapa se denomina Estiba y le facilita al vino mayor conservación y realce de los aromas, sabores y materia colorante, evitando la oxidación y favoreciendo la maduración de los taninos.


El vino sufre importantes modificaciones durante su crianza, para los productos de calidad, la maduración en botella completa el ciclo iniciado en la vid.


Dentro de los descriptores que encontramos en un vino, lo terciarios son los que se adquieren a lo largo de la crianza, tanto durante su estadía en vasijas como en barricas de roble y luego en botella, donde el vino adquiere las cualidades finales ya que evoluciona en un ambiente de reducción.


El vino embotellado queda protegido de la acción del oxigeno al resguardo del vidrio y el corcho, estabilizándose así algunos de sus componentes y desarrollando muy buenas notas de reducción, para obtener buenos resultados en este proceso hay que contar con las condiciones ideales como gran oscuridad, humedad de alto porcentaje (70%) y temperatura controlada y estable entre 12 y 15 grados.


Con estas condiciones ideales aseguradas, se suceden una serie de reacciones químicas como oxido-reducción, esterificación, polimerización y condensación, que exaltan y definen la calidad del bouquet, la fruta y los descriptores propios del varietal se funden en aromas y compuestos formados durante la crianza en madera, así surgen los aromas a bosque, hojas secas, cuero, chocolate, tabaco, frutos secos, etc.


Es el enólogo quien decide que productos serán destinados a una prolongada estiba, la que varía según la tipicidad del vino, los tintos premium son los que requieren mas tiempo en botella antes de ser comercializados ya que jóvenes resultan bastante agresivos, por otro lado los blancos licorosos pueden permanecer bastante tiempo en estiba debido a su alta graduación alcohólica, en el momento de decidir este destino para los diferentes vinos se tiene en cuenta factores como la vinificación desarrollada, el terruño, las edad y variedad de las vides y las condiciones climáticas que acompañaron el ciclo anual de la vid hasta la cosecha.


Dentro de la evolución de un vino, el color es un claro ejemplo de lo que sucede dentro de la botella, podemos citar el caso de un vino tinto con maceración normal y criado uno o dos años en barrica, que continuará en botella la misma evolución que ha alcanzado en la madera, salvo la toma de taninos de roble, por lo tanto proseguirá la merma de sustancias de materia colorante rojo-azulada (antocianos) y el acoplamiento de moléculas amarillentas (polimerización) a un ritmo mucho mas lento.


La evolución del color en la botella no es la misma con todos los varietales, algunos pierden rápidamente el color como es el caso del Pinot Noir o al contrario conservan los antocianos mucho mas tiempo como el Malbec, estos fenómenos crecientes y decrecientes de compuestos son sensibles a la temperatura ambiental, a menos de 5ºC se detienen y alcanzan un punto máximo a los 30ºC, es así que un vino en botella tendrá mas vida siendo conservado a una temperatura estable de 10ºC que a 20ºC.


Durante la Estiba en botella, el enólogo realiza degustaciones periódicas para evaluar la evolución gustativa. Los indicadores mas claros junto al nivel de acidez, son los taninos, los que se presentan punzantes y agresivos produciendo una ingrata sensación en la boca cuando el vino es muy joven, a medida que maduran se vuelven mas suaves y dulces.


Con el paso del tiempo los taninos gracias a pequeñas cantidades de oxigeno, se juntan formando moléculas pesadas que se precipitan formando sedimentos, al no ser esos taninos parte de la solución se dice que el vino se ha suavizado y ha madurado. Este proceso se produce en ámbitos de total reducción, ámbitos oscuros, herméticos y sin movimiento, como una botella en estiva en una cava subterránea.


Llegado el momento del fraccionamiento el vino es embotellado y encorchado para pasar al periodo de estiba, finalizado este, las botellas vuelven a las maquinas para ser etiquetadas y puestas en caja. La tecnología moderna ofrece a las Bodegas distintos sistemas para estibar sus vinos, los enólogos eligen el mas adecuado de acuerdo a las características estructurales de la bodega, algunos establecimientos utilizan la cinta transportadora donde los operarios toman las botellas y las estiban a mano, manteniendo un contacto directo con el vino, otras bodegas utilizan modernas estibas con capacidad de 500 a 3000 botellas, que se colocan a la par de la línea de fraccionamiento para una vez completas ser trasladadas a la sala de estiba, otra opción son los racks de metal con mayor capacidad.


Lo que en definitiva se busca es que el vino llegue en las mejores condiciones posibles a la etapa de Estiba en Botella para que a lo largo de los meses desarrolle sus mejores aromas y encuentre la redondez que todo buen conocedor sabrá apreciar.


“La quietud reina, las botellas polvorientas descansan su prolífica siesta, es el tiempo noble del vino, que se nutre a si mismo en busca de su maravillosa personalidad”.



jueves, 27 de agosto de 2009

SOSPECHA DE VINOS ADULTERADOS EN ITALIA

El Departamento de Tesorería anunció que siete bodegas bajo el reglamento de la Denominación de Origen Controlada (DOC) Brunello di Montalcino están siendo investigadas por posibles violaciones a sus cláusulas.

Tal cual sucede en las novelas, los escándalos, engaños y desengaños tocan una vez más el mundo del vino. Días atrás, el Departamento de Tesorería de Italia anunció los resultados de la llamada “operación vino mezclado”, una investigación iniciada en septiembre de 2007 por la magistratura de Siena acerca de una adulteración de vinos producida en Montalcino y Chianti Classico, Italia. A pesar de que el reglamento de la Denominación de Origen Controlada (DOC) Brunello di Montalcino dice –entre otras cosas– que únicamente pueden aparecer bajo su nombre varietales de Sangiovese, siete bodegas fueron investigadas por violar esta cláusula. Los prestigiosos y afamados establecimientos Antinori, Argiano, Banfi, Biondi Santi, Casanova di Neri, Col d’Orcia y Marchesi de’ Frescobaldi están bajo la lupa en este caso de adulteración de Brunello di Montalcino. Sin embargo, los productores insisten en que no existió falsificación alguna. Mientras que dos de estas bodegas fueron absueltas –Biondi Santi y Col d’Orcia–, 17 personas fueron acusadas de adulterar transacciones comerciales y certificar documentos públicos que resultaron falsos.

La cuestión de fondo es la siguiente: si una bodega de Montalcino quiere mezclar sus vinos de la variedad Sangiovese con otras cepas, está absolutamente imposibilitada de comercializarlos bajo la DOC Brunello di Montalcino. Lo realmente grave del caso es, además de la adulteración del nombre, el engaño hacia los consumidores que compraron etiquetas de algunas de las bodegas más importantes de Italia que, finalmente, traicionaron su confianza. Además, este caso resulta aún más crítico en un país que puede enorgullecerse por haber sabido preservar más variedades de uva autóctonas que ningún otro en el mundo.

Como resultado de la investigación, 6,7 millones de litros de Brunello di Montalcino sospechados de adulteración fueron confiscados por las autoridades y 1,7 millones de litros de Rosso di Montalcino DOC, Chianti Classico DOCG y Toscana Rosso IGT fueron incautados y enviados a destilación. Además, se descubrieron 350 hectáreas de viñedos de variedades de uvas no autorizadas.

Fuente: Descorchados


miércoles, 26 de agosto de 2009

LICORES IMPERDIBLES

Los licores son bebidas para el espíritu que datan de la Edad Media. Asociados a la medicina antigua y a la astrología medieval, los primeros en elaborarlos fueron los físicos y alquimistas como remedios, afrodisíacos y cura problemas. A través de los siglos fueron conocidos como elixires, bálsamos, aceites, y finalmente licores. Hoy existe una variedad inabarcable.

Técnicamente son bebidas hidroalcohólicas aromatizadas que se obtienen por maceración, infusión o destilación de diversas sustancias vegetales con alcoholes aromatizados, o por la adición de extractos aromáticos o esencias, o por la combinación de ambos; edulcoradas con azúcar, glucosa, miel o mosto de uva, coloreadas o no, y con un contenido alcohólico superior a los 30º C.

En cada trago de licor hay una sabia combinación de alcohol, agua, azúcar y materias vegetales como flores, hojas, frutas, especias, frutos secos, raíces y cortezas. Aunque éste es sólo un principio simplificador, ya que la naturaleza, el estado y la proporción en que intervienen los ingredientes, y los diferentes procesos a los que son sometidos definen sus propiedades y el tipo de licor.

Al contrario de otras bebidas, los licores tienen un fuerte componente social y son ideales para acompañar una conversación relajada. Suelen beberse después del almuerzo o de la cena, en una sobremesa tranquila con amigos o familiares. Además, son considerados bebidas digestivas. Aquí, nuestros favoritos, sumá tu recomendación.


GRAND MARNIER CORDON ROUGE
Francia - $ 95
Gran licor francés proveniente de la zona donde se elabora el mejor aguardiente de coñac: la Grand Champagne. Se elabora con excelentes aguardientes de coñac, esencias aromáticas y cáscaras de naranjas del Caribe. Digestivo, refrescante, de aromas suaves y dulces (naranjas, notas de roble, caramelo), gran complejidad y redondez. Ideal para beber a diferentes horas del día o de la noche.

COINTREAU
Francia - $ 90
Licor Premium muy aromático y refrescante, elaborado en Francia a base de cáscaras de naranjas dulces y amargas y flores de azahar. Al paladar es intenso, punzante, frutal, untuoso, persistente, y su aroma y sabor cítrico se equilibra perfecto con el dulzor. Ideal para acompañar un postre de chocolate, para terminar una cena o para beber con hielo antes de acostarse.

DRAMBUIE
Escocia - $ 115
Licor escocés Premium también llamado "la bebida que satisface" porque enamora al instante. Elaborado con mezcla de maltas, hierbas aromáticas, especias y miel, tiene carácter especiado, aromas exhuberantes (canela, vainilla, chocolate) y sabor dulce, exótico y generoso. Muy cremoso al paladar, su concentración realza el sabor cítrico y es ideal para beberlo puro o en las rocas.

AMARULA
Sudáfrica - $ 60
Licor único y diferente, oriundo de África y elaborado con los frutos del árbol de marula. La pulpa de las marulas se procesa hasta que se convierte en vino, luego se destila en alambiques de cobre, se añeja dos años en barricas de roble y al final se mezcla con crema fresca hasta lograr una suave consistencia. Ideal para acompañar todo tipo de postres por su textura y su dulzura.

AMARETTO DISARONNO
Italia - $ 65
Licor italiano por excelencia, originario de la región de Saronno y elaborado a base de almendras, frutas empapadas en aceite de damascos y diecisiete hierbas cuidadosamente seleccionadas. De aromas delicados, sabor cremoso, gran cuerpo y persistencia. Dulce y delicado no hay nada comparable a un licor después del postre. El Amaretto es el ideal por su sabor almendrado.

Fuente: Manuela Sáenz para BRANDO

lunes, 24 de agosto de 2009

Ice Wine, el delicioso vino de las nieves

Un magnífico ejemplo de lo que nos obsequia la naturaleza, es el icewine, ese vino helado, producto de las uvas congeladas por los intensos fríos invernales que fue descubierto en la región de Franconie, en Alemania, en 1794.

El hallazgo del icewine o eiswein en alemán, tuvo un origen accidental. Tras una intensa helada, los vinicultores alemanes de la ya mencionada región, recolectaron los frutos de la vid que habían sido congelados ante las inclemencias climáticas y siguieron el proceso tradicional de la elaboración vinícola: prensaron cada una de las heladas uvas. Para su gran sorpresa, el resultado de esta particular cosecha fue excepcional, el sabor concentrado de las uvas con un alto y agradable contenido de azúcar era como una caricia al paladar, un intenso color amarillo paja invitaba a degustarlo y a aspirar sus aromas a frutas amarillas maduras: durazno, chabacano y mango en toda su expresión de dulzor.

El icewine ingresó en el inventario enológico mundial, siendo confeccionado en países de tradición vitivinícola, poseedores de climas un tanto extremos como Canadá, Austria y Alemania.

Con el paso del tiempo, Alemania, a pesar de ser la cuna de este contemporáneo néctar, se vio opacada en producción por Canadá y se convirtió en la potencia productora.. El primero en elaborar Icewine en territorio canadiense fue Walter Hainle, en el año de 1973, en el seno de la bodega que lleva su nombre. A partir de ello la elaboración de vino helado tuvo lugar en la península del Niágara y en el valle de Okanagan, ambos pertenecientes al estado de Ontario, que se localiza en la misma latitud que la región de Burdeos en Francia.

Con tales condiciones, los canadienses elaboran suficiente vino helado para exportar incluso a Europa.

Los vinicultores que fabrican vino helado, dejan las viñas expuestas a la intemperie durante los meses de invierno, así, estando expuestas a las heladas, las frutas quedan cubiertas de hielo para posteriormente sufrir también la acción del deshielo, tal proceso tiene lugar en varias ocasiones, provocando la deshidratación de la fruta y por ende, la concentración de los azúcares y los ácidos, lo que a su vez contribuye a desarrollar el potente aroma y el gusto de esta bebida.

Posterior a la cosecha, las uvas son prensadas en un ambiente considerablemente frío, separando así el agua congelada del jugo de las frutas, este último será sometido a una fermentación lenta que dura varios meses y que se detiene de forma natural.

Entre las uvas más utilizadas se encuentran la Vidal en Canadá y la Riesling en Alemania y Austria.

En casos excepcionales se emplean también variedades como la Cabernet Franc y Gewüstraminer.

Japón es posiblemente el país en donde se vende la mayor cantidad de botellas de icewine, habiendo sido incorporado al inventario de bebidas favoritas de los habitantes del imperio del sol.

El primer Ice Wine Argentino

En Argentina, la Bodega Viña Las Perdices lanza el primer ICE WINE argentino hecho de uvas malbec. Lo diferente es que en Mendoza los vinos se congelan artificialmente porque la temperatura no es tan baja, de todas maneras las uvas se cosechan recién en junio (y no en febrero como es lo habitual) con lo cual de manera natural se someten a la nieve y heladas, luego viene el enfriamiento artificial.
Aconsejan beberlo bien frió (6 a 8 grados). La edición que salio es limitada y se puede conseguir la botella a $ 80,00.



jueves, 20 de agosto de 2009

DESCUBRIENDO BODEGA TAPIZ


Es sábado, Mendoza amaneció con cielo despejado y algo fresco, todavía quedan algunas brisas que recuerdan el paso del Zonda y a pesar de encontrarnos por empezar el segundo día de nuestro viaje, no podemos despertarnos del sueño vivido el día anterior.

Conducidos por Gustavo, nuestro chofer, nos dirigimos nuevamente a Lujan de Cuyo, donde pasaremos todo el día, disfrutando de este departamento tan importante para la vitivinicultura Argentina.

Siendo las 09 hs, arribamos a la primera bodega que visitaremos hoy, desde la calle y con un espectacular paisaje de fondo se veía como se colocaban en el alambrado los carteles que nos indicaban estar en “Bodega Tapiz”, donde fuimos recibidos por Carolina Fuller perteneciente al Departamento de Relaciones Institucionales.

Aprovechando el calor de los primeros rayos de sol de una típica mañanita mendocina, no introducimos en el corazón de los viñedos y allí recibimos una verdadera clase de viticultura. Cuando llego el momento de conocer las instalaciones fuimos sorprendidos por un paseo en carretela tirada por caballos que nos llevo hasta el Edificio Central.

Una vez dentro, recorrimos la sala de Barricas, acondicionada para una excelente conservación y maduración de los vinos de las líneas Tapiz y Zolo y nos dirigimos a la línea de fermentación primaria, con enormes tanques de reluciente acero inoxidable con control de temperatura, allí también degustamos y comparamos las distintas etapas que van marcando la evolución del vino desde los tanques, pasando por barrica y finalizando con la estiba en botella.

Cerca de las once de la mañana, nos fuimos despidiendo de la bodega, cargados de información, conocimientos y botellas de Tapiz Malbec, un vino que no podíamos dejar de traer.